El Gobierno del estado de Quintana Roo, recién publicó: Fundación de ciudades en México, colección de 3 tomos que dan cuenta de la génesis de 72 poblaciones mexicanas que son de gran importancia para entender el devenir histórico de la nación; de este modo, los cronistas más importantes del país se reunieron para, con sus crónicas, confeccionar estos libros.
En este tercer tomo aparece una sola población de Chiapas, y es precisamente Chiapa de Corzo. El Dr. Mario Nandayapa, cronista de esta rica población en términos culturales e históricos, es quien escribe al respecto.
Para saber un poco más al respecto, el Dr. Mario Nandayapa habló sobre este articulo que escribió bajo el título “Génesis de Chiapa de Corzo, Chiapas”, la cual, está formada por dos grandes momentos, en primera la cultura prehispánica que habitó esta ciudad y después el proceso de la colonia, sin embargo, la tesis central es que los ciudadanos de este municipio, jamás perdieron sus tradiciones prehispánicas.
Al respecto Mario Nandayapa comenta:
“Chiapa de Corzo ofrece los elementos simbólicos que representan a Chiapas, desde el nombre mismo y el escudo correspondiente del estado, los trajes y sus respectivas danzas regionales: el parachico y la chiapaneca, el arte de la laca y variadas artesanías, su arquitectura colonial: la Pila, el Exconvento y la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, el paisaje natural que significa el Cañón del Sumidero, entre otros aportes significativos.
La resistencia cultural que se presenta en esta región cultural, cuenta con una fuerte presencia dinámica, esto permite que en la actualidad se cuente con diversos actos rituales (Traída de la flor de Niluyarilo, por nombrar una) y seis danzas anuales: Parachicos (enero), Chuntá (enero), El Caballito de Ñumbañulí (abril), El Burrioncillo (junio), Calalá (junio), Naguarés y Alféres (agosto); éstas tienen una amplia convocatoria en su asistencia, tanto de danzantes como de observadores, producto de la pertenencia y propiedad cultural manifiestas en la población.
De este modo, Chiapa logra mantener su cosmovisión indígena desde un sincretismo que actúa como un escudo frente a la constante propaganda neoliberal, la cual propugna por una comercialización de estos ritos, para el beneficio de un grupo privilegiado, sin embargo, en Chiapa no funciona así pues, los avecindados procuran mantener sus tradiciones al pie de la letra”.
Cabe mencionar que Mario Nandayapa, Dr. en Literatura por la Universidad de Chile, viene trabajando en la cultura de los chiapanecas, desde hace más de 20 años, prueba de ello son las danzas rescatadas El Caballito de Ñumbañulí (abril), la cual lleva ejecutándose durante más de 10 años y El Burrioncillo (junio) o Colibrí que fue nuevamente representada en el 2010. También, hay que mencionar, que junto a su padre, el Ing. Mario Aguilar Penagos (Premio Chiapas en Ciencias), son estudiosos de la lengua chiapaneca.











