Mark Vanderloo (Waddinxveen, 1968) es sin duda el modelo masculino más conocido de los Países Bajos. Aunque se licenciaría en Historia en la Universidad de Ámsterdam en 1999, desde muy joven empezó a triunfar en el mundo de la moda. Su más de metro ochenta de estatura, los ojos azules y un pelo rubio impecable le abrieron las puertas de las mejores pasarelas. Milán, París o Nueva York fueron durante años su hábitat natural.
El modelo neerlandés fue descubierto con 18 años mientras estudiaba Historia en la Universidad de Ámsterdam —carrera en la que se licenció— y desde ese momento comenzó una trayectoria exitosa y fulgurante dentro de la industria. Lo cierto es que no es de extrañar, con casi 1.90 de altura, sus ojos azules y una sonrisa que rozaba la perfección, Mark se convertía en uno de los rostros masculinos más demandados por las firmas, junto a su compañero de profesión Markus Schenkenberg.
En los años 90, Mark se mudaba a Nueva York y se convertía en imagen de Obssesion by CK, el perfume masculino de la firma Calvin Klein. Su primer desfile sería de la mano de Hugo Boss, tras el que llegaron Versace, Valentino y todas las pasarelas del circuito internacional, donde trabajó hasta en 50 desfiles al año —algo más que notorio entre los modelos masculinos de la época—.
Fue además imagen de prestigiosas firmas, realizando campañas para Donna Karan, Valentino, Versace, Armani, Calvin Klein, Guess o Hugo Boss. También hizo sus pinitos como actor, con un pequeño papel en la película de Woody Allen Celebrity (1998) o en la serie de Emilio Aragón Javier ya no vive solo (2002). Pero sin duda, es especialmente recordado por su participación en los anuncios televisivos de un modelo de coche, el Peugeot 106.
Una curiosidad ligada a su exitosa carrera y conocida imagen es que los creadores del videojuego Mass Effect se inspiraron en su figura a la hora de crear al personaje principal de esta saga, el Comandante Shepard. Alguno de los diseñadores más importantes de la industria lo han definido como un hombre con clase, inteligente y disciplinado.
Su pareja española
Fue pareja de Esther Cañadas (Albacete, 1977), modelo como el, una de las más representativas de hecho de su generación. La belleza de ambos los convirtió en habituales en las portadas de la prensa del corazón. Se conocieron en 1997, y desde ese momento parecía que Mark había encontrado a su media naranja. “¿Quién no quiere casarse con ella? Pregunta a cualquiera. Todo el mundo quiere casarse con ella”, decía sobre su novia entrevistado en el icónico programa Gente al inicio de su noviazgo.
Vanderloo y Cañadas se casarían en 1999. Aunque el matrimonio apenas duró un año. Al menos la marca DKNY (Donna Karan) aprovechó el romance para que ambos protagonizaran un conocido anuncio de su fragancia, donde ambos se seducen mutuamente en un Nueva York desierto en el que solo ellos están presentes.
En 2011 se casaría de nuevo, con la modelo y empresaria Robine Van der Meer, con quien ya tenía a sus dos hijos, Emma Paula y Mark, que como el padre, ha sentido profesionalmente la llamada de las pasarelas. Por otro lado, durante toda su vida Vanderloo siempre ha defendido la vida saludable y el cuidarse a uno mismo. De hecho, más allá de lo que respecta al físico, el modelo enfoca el bienestar en nutrición y ejercicio.
También ha defendido siempre el conocimiento. De hecho, antes de ser un ícono de la moda pasó por la universidad y se licenció en Historia en Ámsterdam.












