La productora y documentalista Martha Orozco, quien trabaja en un proyecto sobre la violencia paramilitar que sufrió la comunidad de Nueva Venecia, en Cartagena, Colombia, celebró que en México la creación de documentales se esté descentralizando y las historias se comiencen a contar desde quien las vive.
En entrevista, Orozco, productora de “Allende, mi abuelo Allende” (Mejor Documental en Cannes 2015), indicó que afortunadamente México es uno de los países con más apoyo para este género, de ahí que exista un importante número de creaciones nacionales.
No obstante, por el largo proceso para la creación de un material documental es necesario “conseguir financiación externa (…) ya que a veces los fondos te restringen para entregar en cierto tiempo y, en mi experiencia, he tenido que buscar financiación de otras maneras para poder llegar a la culminación”, expuso.
Señaló que, al igual que la ficción, el documental se enfrenta a los mismos problemas de distribución, sin embargo, este último género cuenta con otras audiencias, es decir, no sólo por la gente que tiene el gusto por el cine, sino por aquellos que están inmiscuidos o les interesa el tema del material.












