Llegó el momento de disfrutar para Martín Hernández, quien luego de ocho meses metido en un lúgubre estudio diseñando el sonido de la cinta “The Revenant (El renacido)”, está listo para viajar a Los Ángeles, donde será uno de los invitados especiales de la gala número 88 del Óscares, donde compite en la categoría de mejor edición de sonido.
“Esta vez (en su segunda nominación luego de ‘Birdman’, el año pasado) quiero saborearlo, como cuando te compras un helado que te gusta mucho y no quieres que se acabe nunca”, comenta Hernández, quien en esta ocasión recorrerá la red carpet del Dolby Theatre con un invitado: su hijo Lorenzo, de 10 años de edad.
“Es emocionante estar nominado y asistir a la ceremonia con mi hijo. Quiero ver (el evento) a través de sus ojos y creo que será una buena experiencia para mí, y que espero también lo sea para él, porque es algo que probablemente recordarás el resto de tu vida”, declaró
Las últimas semanas han sido de auténtico vértigo para el sonidista. Luego de la nominación anunciada a mediados de febrero, Hernández ha tenido que combinar el diseño sonoro de la cinta “Compadres”, de Enrique Begné, con constantes viajes a Estados Unidos por diversas premiaciones y compromisos, así como a Inglaterra, donde hace unos días él con su equipo obtuvo el BAFTA de la Academia británica que ahora reposa en la consola de audio del estudio de grabación.












