Máscaras de palo, del escritor Luis Antonio Rincón García, fue uno de los libros seleccionados por la Dirección de Publicaciones del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta), a través de la convocatoria Tz’akbu Ajaw.
La obra fue presentada en el Centro Cultural de Chiapas Jaime Sabines, contando con la participación de Raúl Vázquez Espinosa, director del citado espacio; César Trujillo, director de Publicaciones del Coneculta; Alejandra Nandayapa, directora del centro cultural Exconvento de Santo Domingo, y el propio autor.
César Trujillo dio lectura a una serie de apuntes sobre la novela publicada en 2021. Destacó que Máscaras de palo es la historia de una familia que puede ubicarse en cualquier plano del hemisferio, pero su título y sus elementos sustanciales no; su desarrollo se da en diferentes espacios geográficos nacionales e internacionales: Chiapas, Puebla, Nueva York, Buenos Aires, pero se centra en Chiapa de Corzo.
Asimismo, detalla que “el sincretismo que encierra a la Fiesta Grande y sus elementos giran en torno al desarrollo de una relación de pareja entre Gastón y Alejandra, y las relaciones de los padres de estos, inmersas en lo que podríamos llamar una tradición social de los pueblos”.
Desde la etapa del enamoramiento, pasando por las del casamiento, el desencanto de los recién casados, las infidelidades, las prioridades, los consejos de los padres, el alcoholismo y las simulaciones que son comunes en las familias mexicanas, hasta la muerte de los seres queridos, Rincón García plasma ese yo que Milan Kundera expone en su escrito El arte de la novela, para mostrar las problemáticas existenciales que cada personaje encierra.
Por su parte, la directora del Exconvento de Santo Domingo, Alejandra Nandayapa, expuso que la sobresaliente manera de narrar de Luis Antonio permite imaginar cada personaje y espacio de Chiapa de Corzo que el escritor menciona en su novela.
Añadió que “las máscaras provocan la transformación de una persona en un personaje. Los tiempos cambian y las personas deberíamos evolucionar y aprender a confiar en lo que somos y en lo que nos merecemos. No deberíamos permitir vivir calvarios por dar gusto a alguien, en lugares a los que no pertenecemos”.
Finalmente, el autor refirió que esta obra nació a partir de sus vivencias de niño en la Fiesta Grande, pero lo que realmente detonó su creación fue que en una ocasión se detuvo a comprar una bebida en una improvisada tienda y llamó su atención una mujer que estaba sentada en la calle, perdida entre sus recuerdos y suspirando mientras observaba detenidamente a los parachicos.
Al ingresar al lugar vio que en una de las paredes había un cuadro con una mujer muy bella vestida de chiapaneca, y al lado de este, otro cuadro con un moño negro, en el que se observaba a un hombre de traje. Esta escena se quedó grabada en la memoria de Luis Antonio Rincón, hasta que un día, en un ejercicio literario, encontró el cause para escribir un libro sobre sus recuerdos de Chiapa de Corzo y aquella señora que suspiraba.












