Ubicado en una casona del centro de Coyoacán, Masiosare mezcla referencias visuales de la Revolución Mexicana y la nostalgia porfiriana con una atmósfera relajada. Sillones de cuero, mesas amplias y una barra de coctelería clásica construyen un espacio pensado para quedarse largo rato, comer bien y convivir sin prisas.
El proyecto forma parte del resurgimiento gastronómico de Coyoacán, donde han aparecido propuestas autorales que responden a una necesidad clara del barrio: lugares accesibles, con buena comida y sin pretensiones.
Cocina cantinera y antojo mexicano
La propuesta culinaria de Masiosare se mueve entre lo cotidiano y lo festivo. Aquí se puede llegar por comida corrida, pedir a la carta o armar una mesa de botanas y platillos cantineros.
Fideo seco, chilaquiles de cochinita, gorditas de chicharrón, sopes, quesadillas y flautas doradas aparecen como guiños a la cocina mexicana que se come sin ceremonia, pero con sabor. Inclusive puedes encontrar platillos de temporada como los romeritos en el mes de diciembre.
Uno de los detalles que distingue a la casa son sus tortillas de maíz hechas a mano, estampadas con hoja santa y epazote, un gesto sencillo que aporta un aroma herbal y eleva cada taco improvisado en la mesa.
Tenedor libre para los amantes de la carne
Para quienes buscan algo más contundente, Masiosare ofrece una experiencia de “tenedor libre” los fines de semana. Se trata de un bufet de carnes al asador y a la plancha donde conviven cortes como ribeye, arrachera, New York, picaña y sirloin, acompañados de chistorra, chorizo argentino, costillas BBQ, papa gratinada, cebollitas caramelizadas y verduras a la parrilla.
Es una propuesta pensada para compartir, servirse sin prisa y disfrutar la parrilla como eje de la reunión.
Cantina de día, fiesta de noche
Conforme cae la tarde, Masiosare cambia de ritmo. El espacio se transforma en punto de encuentro para amigos, con futbolito de mesa, ping pong y música que se desplaza entre cumbias rebajadas, pop ochentero, new wave y otros géneros que van rotando según la noche.
La barra acompaña ese tránsito con clásicos de cantina: palomas, cubas, mezcalitas y cervezas artesanales, mientras la cocina permanece abierta, recordando que aquí la comida y la bebida van de la mano.
El nombre Masiosare, tomado del famoso verso del Himno Nacional, no es casual. Remite a la idea del otro, del adversario, pero aquí se resignifica como un espacio donde caben todos: vecinos, visitantes, comensales curiosos y noctámbulos de fin de semana.
En una zona donde la tradición pesa tanto como la reinvención, Masiosare se suma a la vida cotidiana de Coyoacán. Por ello se presenta como una neocantina que entiende el barrio, honra la cocina mexicana y convierte cada visita en una experiencia que se adapta al ánimo de quien cruza la puerta.
Date un vuelta por este emblemático lugar que se encuentra en Felipe Carrillo Puerto número 50, alcaldía Coyoacán. El servicio al público es a partir de las 13:00 horas.












