El actor Mauricio Ochmann confesó que fue adoptado por un matrimonio siendo apenas un bebé, por lo que nunca conoció a sus verdaderos padres.
Tiene dos padres adoptivos ya que su madre adoptiva se volvió a casar. Del segundo heredó su apellido, Ochmann.
Debido a su complicada situación familiar fue un niño inseguro y tímido que se sentía diferente. Su duro pasado lo llevó a conocer el alcohol cuando apenas tenía 9 años. En la adolescencia, el alcholismo empezó a hacer estragos en su vida.
A los 21 años comenzó a coquetear con otro tipo de drogas. “El alcohol empieza a no ser suficiente y empiezas a buscar como otras cosas y la verdad es que estaba en la inconsciencia, en el adormecimiento total y en esta búsqueda constante como de la muerte, de no pertenecer, como en un proceso autodestructivo y ya cuando casi lo logro levanté la mano y pedí ayuda”, reconoció en 2015 Ochmann en entrevista con el programa de televisión mexicano Ventaneando.
En 2006, con 28 años, el actor tocó fondo y decidió internarse en un centro de rehabilitación durante aproximadamente un mes para desintoxicarse. En ese entonces había comenzado a grabar la telenovela de Telemundo Marina, proyecto que se vio obligado a abandonar para poder atenderse.
Aunque fue complicado, el actor logró afortunadamente salir del infierno de las drogas y hoy es un hombre totalmente sano. Tras curarse decidió romper todo vínculo con su madre adoptiva, a quien no ve desde hace mucho años.
No te pierdas a Mauricio Ochmann en El Chema, de lunes a viernes a las 10 p.m., por Telemundo.












