Mayas seducían con resonancia mística

"Sara Regalado * CP. Luis Méndez trabaja desde hace 12 años con instrumentos ejecutados con una técnica que se llama respiración circular, la cual se puede aplicar en cualquier instrumento de aliento y permite tocarlo indefinidamente, sin pausa.

A partir del didgeridoo, un instrumento aborigen australiano, con el que luego se vino a topar en México, pues también fue creado y ejecutado por los mayas, comenzó a practicar esta técnica que para su aplicación depende del tipo de boquilla y la cantidad de presión que se ejerza al interpretar.

La técnica funciona así: ""Nosotros estamos soplando y al momento que necesitamos respirar y no queremos parar ese flujo, utilizamos una reserva de aire que dejamos en los cachetes, que nos permite dar esa continuidad en el momento en que nosotros respiramos"", explica el músico e investigador Luis Méndez, quien recientemente impartió un taller de esta técnica a alumnos de la Escuela de Música de la Unicach, mediante el cual se pudo constatar que aunque esta técnica es sobre todo utilizada en la trompeta maya, en metales como saxofón o trompeta, es totalmente aplicable y, sobre todo, útil en cuanto a las posibilidades que ofrece.

Luis Méndez comenzó estudiando instrumentos antiguos de todas las culturas del mundo y se acercó a éste en particular gracias a los aborígenes de Australia, lugar donde se documentó, hasta el momento en que un arqueólogo, en Playa del Carmen, al verlo tocar ese instrumento de flor de maguey, le comentó que fuera a Bonampak porque ahí encontraría una relación muy grande entre el instrumento que tocaba y los mayas.

""Fue increíble. La verdad, fue una experiencia muy grata, pues fue un acercamiento no sólo con este instrumento, ya que los mismos descendientes de los mayas me presentaron toda la historia de los murales plasmados en esa zona. Uno de ellos, al ver mi instrumento, me dijo: 'Ese instrumento que traes lo tocaban nuestros antepasados'. Ya en el mural me percaté de que hay personajes que están tocando este tipo de trompetas, en especial hay dos mayas tocando hacia arriba este instrumento. Me pude dar cuenta por la forma, las dimensiones y la manera de cargarla, que indicaba que era un instrumento ligero, que podría ser una flor de maguey"".

Como resultado de sus investigaciones, el músico ha logrado romper con varios mitos y versiones en cuanto al origen de esta trompeta y a la forma de interpretarla. ""Se creía que este tipo de trompetas sólo era para hacer llamados, como los caracoles, pero al estudiarla me di cuenta de que la boquilla era demasiado gruesa, muy, muy ancha. Ahí me di cuenta de que podía tener un doble propósito, porque con este tipo de boquillas se puede utilizar como una trompeta de llamado, o tocarlo como los aborígenes australianos, con esta técnica de respiración circular que permite una vibración de los labios, la cual ayuda a obtener un sonido base grave, pero con el que se pueden hacer, al mismo tiempo, sonidos y efectos con todo el cuerpo, desde el diafragma, guturales, nasales y craneales"", asegura el especialista.

Fue en la ciudad de Morelos en donde se presentó la teoría derivada de esta investigación, con la que se logró el registro de este instrumento como una trompeta maya.

Aunque la ejecución de este instrumento musical envuelve a quien lo oye, por la magia de escuchar al mismo tiempo más de tres sonidos de una sola persona y un solo instrumento, la trompeta maya no es aún tan ejecutada, en parte por la dificultad que implica su interpretación, pero también por la falta de difusión que se le ha dado a este ancestral instrumento.

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