En palabras de quien fue vicepresidente de la Asociación de Prensa del Politécnico Nacional, Virgilio Adrián Arias Ramírez, el libro Huella imborrable; en la historia del IPN y de México recoge todo lo que los estudiantes a través de sus periódicos estudiantiles publicaron acerca de los hechos ocurridos la tarde del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México.
Desde el lugar de los hechos, en el núcleo del suceso, viviendo en carne propia lo que es la represión a su máxima expresión, un hecho que quedó marcado como uno de los pasajes más oscuros del país, los jóvenes plasmaron a través de su naciente pluma los a acontecimientos de lo que se conoce como la matanza de Tlatelolco, los cuales ahora son reproducidos para dar vida a este nuevo material creado por Virgilio Arias y Fausto Ramírez.
La particularidad con la que cuenta este material, presentado en el Museo de la Marimba Zeferino Nandayapa Ralda de esta ciudad, es que trae las copias de los escritos elaborados por los alumnos de toda la red de escuelas del Politécnico Nacional, quienes tenían en total 37 periódicos. Tales relatos son reproducidos de manera original y sin ninguna intervención o actualización.
Se ha escrito mucho sobre los sucesos del 68, pero sabemos que hay detalles que aún no se han revelado. ¿En el libro podemos encontrar algunos datos que aún no hayan salido a la luz?, se le pregunta al exestudiante de la Escuela Superior de Economía del Politécnico, a lo que responde: “Exactamente de eso se trata. Esta es una verdad que se vivió en ese momento, porque no está escrita con los sentimientos míos de ahora. Eso, lo que está en el libro, fue lo que se publicó en esos días, yo no puedo inventar algo, sería una mentira; el libro trae lo que se publicó en esa fecha, no le puedo agregar”.
Destaca que este volumen plasma los escritos testimoniales de personas que vivieron en carne propia los hechos, y lamenta que existan personas como servidores públicos, gobernadores o senadores que han dicho que fueron parte del movimiento o que incluso digan que fueron dirigentes cuando no es verdad, ya que apunta que todos los que estuvieron en la Plaza de la Tres Culturas se conocían y él nunca los vio.
Recuerda que “el movimiento estudiantil se inició en lo que había sido mi escuela: la Escuela Vocacional número 5 de Ciencias Sociales —aunque yo ya estaba estudiando en Economía a nivel superior—; ahí se inició el movimiento y luego se pasó al Politécnico, posteriormente se irradió a todas las escuelas del Politécnico y cuando las autoridades del Distrito Federal no nos hacían caso entró a nuestro apoyo la escuela Chapingo, las Normales de México y al final la UNAM, en particular la facultad de Ciencias Sociales”.
Represión arbitraria
Comenta que él mismo tuvo un periódico llamado El Económico, del cual durante el movimiento se llegó a publicar más 5 mil ejemplares debido a que había una demanda enorme incluso desde otros estados, de donde mandaban a pedir hasta 100 ejemplares, pero ya no se pudo seguir editando de manera libre debido a que los agentes de gobierno habían comenzado a supervisar las imprentas y a controlarlas, por ello tuvieron que recurrir a otras medidas.
“A fines de agosto entró el ejército al Casco de Santo Tomás, donde empezó el IPN, ahí estaban las oficinas de la Asociación de Prensa y destruyeron todos los periódicos e incluso los sacaron y los quemaron. También perdimos directorios, teléfonos, y es por esa razón que en este libro no vienen todos los periódicos, únicamente pudimos construir el libro con uno o dos ejemplares que lograron reunirse”, puntualiza.
El material fue logrado en un lapso de un año, ya que todos los documentos se encontraban a la mano y se trataba de un proyecto que ya se traía en mente junto al contador Fausto Romo. Los presentadores del libro fueron Marco Antonio Orozco Zuarth, Rafael Molina Matuz y el autor.












