En otoño de 2019, Meghan demandó al editor del periódico por la publicación de los extractos de la carta, alegando daños por el uso indebido de información privada, infracción de derechos de autor y violación de la Ley de Protección de Datos de 2018.
Un juez del Tribunal Superior de Londres emitió una sentencia a favor de la duquesa de Sussex, luego de que el periódico señaló que ella no era la única autora de los derechos de autor de la carta manuscrita de cinco páginas. BBC News informa de que ANL sugirió que el antiguo secretario de comunicaciones del duque y la duquesa de Sussex, Jason Knauf, había sido coautor de la carta, lo que significaría que sus derechos de autor pertenecían a la Corona y no a Meghan personalmente.
Pero el pasado miércoles, el Tribunal Supremo de Londres comprobó que ni la reina Isabel ni un exasistente de la realeza reclamaron la propiedad de una carta que escribió a su padre, Thomas Markle, de quien está distanciada luego de las polémicas declaraciones que hizo en contra de ella. Sin embargo, Knauf descartó su participación.
En las declaraciones de sus abogados, negó “rotundamente” haber coescrito la correspondencia a Thomas Markle, describiéndola como “la carta exclusivamente de la duquesa”. También se dijo que los abogados del Keeper of the Privy Purse, actuando en nombre de la reina, informaron al equipo legal de Meghan de que “no consideraban que la Corona fuera la propietaria de los derechos de autor”.
The Mail on Sunday publicó parte del manuscrito en febrero de 2019. La carta fue proporcionada por el padre de Meghan, Thomas Markle. Ella la escribió en agosto de 2018, dos meses después de su boda con el príncipe Harry, a la que Thomas no asistió.












