Memoria histórica

"Ma. Antonieta Valera de la Torre * APN Hace unos días visité Palacio Nacional, que alberga la que fue casa de don Benito Juárez y se contempla su imponente estatua forjada con los canones de los franceses; eso me hizo recordar que los que estudiamos en colegios religiosos en los 60, en esos tiempos se nos mostraba una imagen de Juárez, como el hombre que perseguía fines mezquinos, figura muy contrastante con la que nos encontrábamos al salir de esas paredes; donde existía registro de su nombre en avenidas, calles, escuelas, su estatua en los parques, el aeropuerto, en los recintos oficiales, y si de casualidad alguno de nuestro padres era empleado de gobierno o de alguna institución educativa pública, asistía vestido como de fiesta a rendir honores a Juárez, eran ceremonias majestuosas con prensa, flores, el himno, música, un verdadero día festivo.

Con el tiempo constatas que la historia de México va unida a la figura de un político honesto como la de don Benito Juárez y sus Leyes de Reforma, porque como aseguró el investigador y ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Dr. Jorge Carpizo, el 22 de marzo pasado en el acto de inauguración por el 150 aniversario de la promulgación de las Leyes de Reforma, que ""constituyen la verdadera independencia de México y la base de la formación del Estado"". Se trata, abundó, de la confirmación de los derechos humanos y las libertades consignadas en la Constitución de 1857, un regreso al pensamiento de Hidalgo y Morelos, pero también un salto en la historia, ""porque los países avanzados de Europa habían tardado décadas, a veces siglos, en alcanzar esos principios, mientras México se actualizó únicamente en tres anos"".

Esos estatutos, anadió Carpizo, fueron el inicio de la modernización de la nación, y no implicaron ataques a religión alguna; por el contrario, constituyeron una garantía de respecto a las libertades de conciencia y culto.

En estos días de visitas de los amigos del Pentágono a nuestro país debemos recordar a don Benito Juárez cuando advirtió: ""Todo lo que México no haga por sí mismo para ser libre no debe esperar, ni conviene que espere que otros gobiernos u otras naciones hagan por él"". O también aquel otro donde aseguró que ""Nada de contemporizaciones con los hombres viciados y con los que se han acostumbrado a hacer su voluntad como moros sin senor"".

Mantengamos la memoria para reflexionar que nuestros vecinos del norte llegaron a Vietnam para prestar ayuda humanitaria y el final en ese apoyo fue el bombardeo con napalm. Anos después llegan a Irak con el pretexto de buscar a Hussein; el saldo final hasta ahora es la muerte de 100 mil civiles y un motín conteniendo las segundas reservas petroleras del mundo. No permitamos que se repita el episodio vergonzoso de los espejitos.

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