Mexicano por decisión

Cuando Juan Soler habla de Tyler Somers, su personaje en la nueva producción de Televisa La mexicana y el güero, lo hace con un acento argentino, pero con muchas palabras mexicanas. Así como lleva su acento dondequiera que va (nació en Argentina), su personaje también lo hará cuando, buscando su raíz, viaja a México y se expresa en un idioma que aprendió en el campo.

“Me costó mucho porque soy un hombre muy duro de oído. La producción me puso para apoyo una ‘coach’ que es extraordinaria, una actriz estupenda que está todo el día conmigo, cambiando mis adjetivos, tipos de verbos, está pegada a mí en cada escena, estuvimos trabajando dos meses antes para que pudiéramos sacar antes este acento y que no pareciera el típico tonto que quiere imitar un acento”, declaró.

En la vida real, Juan Soler ha vivido en muchas partes, de allí que su forma de hablar tenga un poco de aquí y de allá pero, dice, es mexicano de corazón, aunque no haya nacido en nuestro país, algo como lo que decía Chavela Vargas, que un mexicano nace donde se la da la gana.

“Cuando trabajo lo hago con un acento neutro, pero cuando hablo lo hago con palabras mexicanas, yo soy eso, soy argentino, soy mexicano, viví un tiempo en Estados Unidos. Creo que uno es la suma de sus días y de sus vivencias. En un post que hice dije que los mexicanos me decían pinche puto regrésate a tu país, y en mi país me decían hijo de puta regrésate a México. Pero los argentinos morimos donde elegimos y los mexicanos nacemos donde queremos, yo como mexicano decidí nacer en Argentina y como argentino voy a morir en México, ese soy yo. Juan Soler”, expresó.

Inocente

En la telenovela, Juan será un “pobre” millonario gringo.

Cuando su madre está en su lecho de muerte, le confiesa que es adoptado, que su verdadera madre es mexicana, de una familia muy conservadora, y que lo dio en adopción porque era estudiante cuando se embarazó.

Es así que él entiende por qué desde siempre se había sentido atraído por lo mexicano, identificado por los trabajadores del campo, y decide emprender un viaje en el que coincidirá con Andrea Ibarrola (Itatí Cantoral), quien se hará pasar por… su hermana. “Hice mucho hincapié para que en esta versión cada vez que se habla del mexicano se muestre como trabajador, el mexicano que va a hacer un sacrificio para su familia, que se retrate con el cariño de la familia”, aseveró.

“Me gusta porque esta historia reivindica mucho la imagen que muchas veces se hizo de ellos y se retrata con mucha honorabilidad, se dignifica mucho a la persona, lo que mi personaje sabe de español lo aprendió de los trabajadores de la papa, así habla el personaje, le encanta el canijo, y ama profundamente la cultura mexicana”, señaló.

Desafortunadamente, lo que va a encontrar en México, de golpe, no será amor sino una estafa de parte de Andrea.