La cultura ya no será menos que la economía, el turismo o la agricultura en México. El presidente Enrique Peña Nieto ha creado la secretaría de Estado número 18 para impulsar la promoción de las artes mexicanas y ha nombrado a Rafael Tovar y de Teresa (extitular de Conaculta) como primer ministro de Cultura del país.
El nuevo ministerio tendrá como misión “respaldar a los creadores, difundir el arte y la cultura y resguardar el patrimonio histórico”, según el mandatario. Peña Nieto había anunciado la creación de la secretaría en su tercer informe de gobierno, realizado a inicios de septiembre, por lo que esta semana se designó a Rafael Tovar y de Teresa a que sea él quien dirige esta nueva Secretaría.
Para su primer año de vida, contará con un presupuesto de alrededor de 14.800 millones de pesos (860 millones de dólares), que la colocan por encima de secretarías como Turismo, Relaciones Exteriores y Economía.
Tovar y de Teresa, un historiador y diplomático, ha dicho que una de sus primeras metas será la creación de un fondo para atender la infraestructura cultural del país. El próximo año serán remozados cerca de 100 inmuebles que forman parte del patrimonio histórico.
Reacciones
Jorge Volpi, director del Festival Internacional Cervantino, ha dicho que la secretaría tiene la “gran oportunidad” de ordenar la burocracia cultural mexicana diversificada en institutos.
La escritora Elena Poniatowska cree que la secretaría aumentará la burocracia “de una forma terrible”. “Es crear una gran cantidad de puestos, de escritorios, y yo no veo cual sería la ventaja. Creo que la cultura se debe diversificar”, señaló.
Juan Villoro también se mostró escéptico en la radio mexicana. “No cambia mucho porque no hay un programa nacional de Cultura verdaderamente significativo. Estamos más ante un gesto político”, opinó,
Para la dramaturga Sabina Berman la situación jurídica de Conaculta “era muy débil”, precisamente porque todas sus negociaciones como órgano del Estado debían hacerse a través de la Secretaría de Educación Pública y que ahora el nuevo organismo tendrá la autonomía suficiente.












