Britney Spears está en camino de recuperarse, y por tal motivo obtuvo un permiso del hospital psiquiátrico para festejar el domingo de Pascua a lado de su novio Sam Asghari, pero en lo que no repararon es que había cámaras de la prensa esperándolos.

La “princesa del pop”, de 37 años, y su pareja fueron captados saliendo del hotel Montage en Berverly Hills, donde se supone pasaron el fin de semana; la intérprete de “Toxic” y “Baby one more time” lució demacrada, con el pelo desaliñado, un vestido rojo con flores blancas, sandalias negras y unos tenis en la mano, junto con un bolso negro.

Angustia

Spears se había recluido en un hospital tras la angustia que le generó el estado de salud de su padre, Jamie Spears, quien se ha sometido a dos cirugías.