La comedia se ha ido transformando. Desde hace tiempo hay controversia acerca de lo que se debe o no hacer para entretener por medio de la risa, y para Michelle Rodríguez, “se habla de generaciones de cristal, (pero) la gente a la que le gusta generar contenido y consumirlo sabe que la comedia parte de vulnerar a alguien. Hay muchas maneras de hacer reír, y si la nuestra es vulnerando al de al lado o a las minorías, tenemos que hacernos responsables y aceptarlo; habrá quien lo consuma y habrá quien no”.

La actriz pone su propio ejemplo: “No tendría que ofender a nadie, puedo hablar de mí y puedo ser vulnerable, siempre y cuando no me haga daño. Cuando lastimas ya no es chistoso. No es lo mismo jugar a las luchitas a descalabrarse; hay muchas cosas de las que podemos hablar, y no tiene nada que ver con descalificar, puedo burlarme de mí, sin tener que generalizar ni ser agresiva”.

Ella aconseja a quien consume comedia que la disfrute y tomarla como mero entretenimiento, para pasarla bien y voltearnos a ver a nosotros mismo. Michelle respeta todo tipo de opiniones. Su mayor pasión es el stand up y lo hace porque es una forma de diversión y aprendizaje para ella. “Poner escenarios polares siempre será chistoso. Hay muchas cosas de las que podemos hablar sin tener que decir que las viejas están locas, o los gays, los hombres; sin afán de ofender a nadie. Busquemos discursos que empaticen y no ofendan”, dijo Rodríguez.

Sin embargo, afirma que la comedia ha sido de gran ayuda en estos meses de pandemia. “En estos dos años de cambios, cambios y cambios, aprendimos a estar encerrados, a salir un poco, a salir, guardarnos y volver a salir. La cantidad de mensajes que nos escriben a los comediantes son de agradecimiento. ‘Gracias, me salvaste mi pandemia’. Eso es importante, la gente la pasa bien un ratito y eso genera endorfinas y hace que todo se sienta mejor”, añadió.