Le llaman “El Tío” porque es la deidad que en Bolivia protege a los mineros de los accidentes y les concede el mineral a cambio de que le ofrenden hojas de coca, aguardiente o cigarros. Pero ¿qué pasa si esa leyenda se adopta en una historia mexicana, donde un niño entra a una mina y encuentra que varias personas de su edad están atrapadas ahí por este personaje?

Así nació el cortometraje en stop motion Tío, de Juan Medina, que tras haber participado en más de cien festivales internacionales y superado los 30 premios en los últimos meses, ya está en camino para largometraje. El stop motion es la técnica que consiste en crear en físico a los personajes e irlos moviendo manualmente, a razón de 24 fotos para animar un segundo, para que parezca que tienen vida.

“El primer acercamiento que hice fue hace varios años en Real de Catorce (San Luis Potosí) en donde me metí a una mina abandonada; esa sensación de estar en un espacio más oscuro que la noche, sabiendo que se está bajo toneladas de piedra, es especial. Luego me enteré de la existencia de ‘El Tío’, que hoy en día hay niños de 12 a 15 años trabajando en minas y que todos los días deben rendirle tributo”, contó.

Niño carbón, título tentativo del filme, tendrá como protagonista a Martín, quien en algún punto de la historia tendrá una disputa con “El Tío”. “Ya tengo los primeros 13 minutos del largo, estoy produciendo fragmentos, con recursos propios y fondos pequeños. La historia está en un contexto distópico de los años 30”, detalla.

Medina tiene en sus vitrinas cuatro premios Ariel, que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas a lo mejor del cine nacional. Tres son por sus cortos en stop motion El octavo día de la creación, Jaulas y Zimbo. Un cuarto es por los efectos visuales de la ficción en acción viva Desierto adentro.

En todos sus cortos hay algo de fantasía, así como nostalgia. Tío participó en el Annecy, festival de animación en Europa. “Es difícil para mí renunciar a esas atmósferas. En ‘Tío’, a diferencia de Jaulas que lo tiramos con pantalla verde, generamos maquetas grandes, la construcción fue de cuatro metros, por 1.50 y tres de profundidad”, indicó.