Mi labor no tiene límites

Mi labor no tiene límites

“La música es una de las Bellas Artes que no tiene límites ni fronteras, carece de rumbo fijo, y por eso hay canciones en mi historial musical, como ‘Bandido’ (2010), que todavía es bailada y cantado por niñas en los festivales escolares, por adolescentes en reuniones de amigos y por adultos en fiestas familiares”, externó la cantante Ana Bárbara.

La compositora e intérprete nacida en Rio Verde, San Luis Potosí, y ganadora del Grammy Latino al mejor álbum Grupero (2005) sostuvo que en su labor artística nunca se ha marcado límites, como tampoco los tiene el arte. “Es algo que sigue creciendo en mí”, dijo.

Con su 1.72 metros de altura y enfundada en un vestido azul de diseño exclusivo, mencionó que canciones de su repertorio como “La trampa”, o “Lo busqué hasta debajo de la cama”, gustan a la gente, desde niños que apenas hablan y caminan pero sienten la música, hasta adultos mayores.

Explicó que a través del uso de herramientas tecnológicas como la Internet y los medios digitales para la reproducción de música, como la aplicación multiplataforma Spotify, puede llevar un registro amplio y confiable del perfil de personas que la siguen, la ven y la escuchan, lo cual es una guía para su carrera.

“Me siguen hombres y mujeres en un abanico variopinto que incluye desde jóvenes de 18 años, mujeres de 25 y 30, hasta hombres y mujeres de 60 años o más, quienes disfrutan de lo que canto con tanto amor”, abonó a sus comentarios, para dar paso a otra de sus facetas como artista, la de compositora.

¿Qué motivaciones te han llevado a escribir canciones? “Mi fuente de inspiración es el amor y lo que él conlleva: complicaciones, confusiones, desencuentros y muchas cosas más. Cuando más escribo es cuando estoy triste. Tengo canciones alegres, pero esas de tono festivo hallan salida a través de mi pluma cuando estoy triste”, señala.