El actor británico Michael Caine admitió que habría muerto “hace mucho tiempo” de no haberse casado con Shakira Baksh, a quien califica como su “mano derecha” y “confidente”.
En declaraciones a la revista “Radio Times”, habló de su pasada afición al alcohol y el tabaco, y atribuyó el mérito de continuar con vida a su segunda y actual esposa. El actor recordó que cuando era más joven solía “beber una botella de vodka al día” y además “fumaba varios paquetes diarios”.












