Michelle Rodríguez tuvo triple festejo esta semana. Primero, porque se cumplieron los 2000 programas de Me caigo de risa. Segundo, porque se estrena la parte dos de la segunda temporada de Backdoor y tercero porque se lanzaron los nuevos capítulos del programa 40 y 20.
En medio de todo ese trabajo y celebraciones, la actriz dice: “Estoy agradecida, desde siempre hablo mucho de los sueños hechos realidad, y creo que mi carrera me ha dado cosas que ni había soñado. Estoy buscando qué más puedo conocer, en qué más puedo aprender para hacer mejor mi trabajo”.
Respecto a Toña, su personaje de la trabajadora doméstica en 40 y 20, dijo que es algo tan divertido y tan a contracorriente que hasta quisiera parecerse a ella. “Los personajes han sido muy bien recibidos por el público, siempre hay discursos que nos hacen cuestionarnos nuestra vida diaria, nuestra relación con las personas que nos rodean, entonces Toña es una mujer que me ha enseñado mucho porque es muy valiente, de armas tomar, que va por lo que quiere”, declaró.
“Ahora viene bien cargada de ella misma para sobrevivir con esta familia. Es una trabajadora doméstica que tiene voz, voto, que es parte de la familia. En México lo hacemos mucho, con la gente que trabajamos se forman lazos bien padres que se convierten en relaciones muy interesantes”, cuenta.
El tema con el que comenzó esta nueva temporada es el despido precisamente de Toña y el casting para contratar a una nueva empleada doméstica. Pero Toña podría regresar... y hasta con un buen aumento de sueldo.












