A unas horas de que iniciara la invasión de Rusia en Ucrania, el escritor y filósofo español Fernando Savater escribió en su cuenta de Twitter: “Nuestras desventuras no provienen de ninguna maldición bíblica, sino de lo irremediablemente frágil de nuestra condición natural y de disparates y abusos que las sociedades consienten”.
Posteriormente, la artista serbia Marina Abramovi, ganadora del Premio Princesa de Asturias 2021, difundió un video en su página de Facebook, en el que habló de su contacto con la cultura de Ucrania. “Nací en Yugoslavia, el país que prosperó con las culturas del oeste y Rusia del este. Los últimos años he trabajado en Ucrania y conozco a las personas de allí, su orgullo, su fuerza y su dignidad. Yo tengo una completa solidaridad con ellos en este día imposible. Atacar a Ucrania es atacar a todos nosotros, es atacar a la humanidad”, declaró.
Por su parte, el historiador mexicano Enrique Krauze aseveró: “Las sanciones no detendrán a Putin. Los autócratas desdeñan la economía. Los mueve la delirante voluptuosidad del poder”. Mientras que el barítono mexicano Alfredo Daza compartió en sus redes sociales el poema “Tristes guerras”, de Miguel Hernández y, desde Italia, lamentó el escenario: “Estamos preocupados. (La guerra) se creía una cosa casi sin sentido, algo que no pasaría, y está pasando. A todos nos disgusta la guerra y la mayoría no estamos de acuerdo con el autoritarismo”.
En días previos, las escritoras Herta Müller y Svetlana Alexievich, galardonadas con el Nobel literario en 2009 y 2015, respectivamente, pidieron al gobierno alemán que envíe armas a Ucrania para que esta salga vencedora en el conflicto, ya que esto es importante para la democracia en Ucrania y en Bielorrusia.












