MODA

MODA

El estilo “boho”, como lo conocemos hoy en día, no fue inventado ni por Kate Moss ni por Sienna Miller como la prensa de moda nos hizo creer. Este tiene sus orígenes muchísimos años atrás. ¿Qué pensarías si te digo que son más de 200 años?

Generalmente está asociado a artistas, escritores, intelectuales, viajeros, e incorpora mucho del modo de vestir de los gitanos y ropa con connotación histórica. Este estilo lo podríamos encontrar en prendas sueltas, coloridas, representando muchas veces a campesinos y con cierta indiferencia por las estructuras impuestas por la sociedad.

Los primeros signos surgen en Francia después de la Revolución, cuando muchas mujeres fueron privadas del sistema de patronaje y alta costura, y la clase media a la que pertenecían algunos artistas pasó a ser una clase pobre. Muchos de ellos adoptaron un estilo de vida nómada, intentaron vivir con lo menos posible, y comenzaron a rechazar la forma de vida burguesa, dándole más importancia a las artes y a la creatividad. La persona en sí misma pasó a ser una obra de arte.

Se piensa que los “gypsies” o gitanos son originarios de Bohemia, una zona de Europa del Este. De ahí que se refieran a los artistas e intelectuales como bohemios. La palabra “gypsy” se deriva de la palabra “Egyptian”, donde también se han encontrado raíces de esta tendencia.

Ser bohemio significaba ser un artista, una persona cuya apariencia se convirtió en una sutilmente en una pieza de arte, pero los “gypsies” son personas que a su vez expresan libertad sexual y de ideas.  Este estilo de vida rechazaba el materialismo, la propiedad privada, y acepta la vida comunal en sus orígenes. También asociado con el uso de drogas y alcohol, con el ignorar las reglas de la sociedad y con que el centro de todo sean las artes, la música, los viajes. 

Ahora, a quienes gustan de viajar y de vestir como aquí mencionamos, pero sin que tenga que ver con la renuncia a la vida burguesa, se llaman “gypsets”. Esta nueva tribu urbana son quienes viven visitando París, recorriendo galerías e inauguraciones de hoteles en Nueva York, asisten a fiestas privadas en Ibiza o Tulum, van a acampar a Machu Picchu con algún chamán, o deciden ir a algún Ashram en India para dedicarle tiempo a la espiritualidad. 

En la década de los 60 tomó mucha fuerza junto con el movimiento “hippie”; la estética de ambos, siempre fue de la mano. Éste, centrado en la creatividad, en la vestimenta étnica y en el rechazo a la forma de vida mainstream, cobró gran poder dentro de las generaciones de jóvenes que quieran sumarse a las protestas y por medio de la música y las artes hacer historia y dejar huella. El festival Woodstock fue un acontecimiento muy importante para esta tendencia.