Se llama Sofía Mechetner, tiene 14 años y es la nueva musa de Dior. La juventud de la israelí ha despertado numerosas críticas acerca de la edad adecuada de las modelos para subirse a las pasarelas. Ahora conocemos la verdadera historia de esta “cenicienta” moderna. Nacida en el seno de una familia modesta en un barrio de Tel Aviv, ha pasado de vivir con lo mínimo a formar parte del brillo y el glamour de la industria de la moda.
La israelí es la primogénita de unos inmigrantes rusos, su padre es trabajador de la construcción, y su madre tiene un extenso currículum en diversos trabajos: limpiadora, costurera... La modelo creció en uno de los suburbios de la ciudad, el deprimido barrio de Holon, situado a unos seis kilómetros de Tel Aviv. La casa familiar era muy modesta, siendo una niña tenía que dormir en un colchón en el suelo y compartir habitación con sus dos hermanos.
Sus padres se separaron hace cuatro años, desde entonces su madre ha tenido que hacer muchos esfuerzos para dar de comer a sus tres hijos. “Esta semana no he ganado más de 1000 shekels (la moneda del Israel, 240 euros)”, explicaba ésta en un reportaje emitido en la cadena francesa Channel 2. “Tengo que sacar adelante a los niños sola… Es muy difícil”, reconocía.
Sofía le ayudaba con sus hermanos, llevándoles al colegio y con las tareas del hogar: cocinaba y hacía la colada. “Era una edad en la que tenía que estar jugando. Ella ha vivido una vida muy dura”, admitía. En alguna ocasión, después del colegio acompañó a su madre y la ayudó en su trabajo de limpiadora.
Ascenso a la fama
Mide 1.77 m de altura, tiene el cabello rubio, una mirada angelical y posee una belleza que no deja indiferente. Su meteórica carrera como modelo comienza cuando realiza un anuncio para una agencia de modelos israelí. “La primera vez que la vi supe que ella era una de las elegidas”, asegura Roberto Ben Shoshan, fundador de la agencia israelí Roberto, quien la define como la nueva Claudia Schiffer. Poco después, viajaría con ella a París para acudir a una audición. El sueño de Sofía se truncó cuando le dijeron que era demasiado joven.
Antes de volver a Tel Aviv disfrutaron un paseo por la célebre Avenue Montaigne, una calle que alberga las mejores boutiques de alta costura. Al entrar al establecimiento de Christian Dior, allí estaba el director creativo de la firma, Raf Simons, quien pronto vería el potencial de Sofía. Enseguida llamó a la agencia que inicialmente rechazó a la modelo y se puso en contacto con la directora de “casting” de Dior.
Unas semanas más tarde, Sofía recibía una llamada de su agente israelí quien le confirmaba que Dior, una de las casas de moda más importantes, le ofrecía la oportunidad de desfilar en la Semana de la Moda de París. Ahora ha firmado un contrato de dos años por la cuantía de 240 mil euros. “Mamá, puedes dejar tu trabajo”, fueron las palabras que pronunció la adolescente a su progenitora.
Semanas más tarde, se estrenaría sobre la pasarelas, un debut que no ha estado exento de polémica. Tras la multitud de críticas que ha despertado la corta edad de Sofía, el agente de la modelo asegura que siempre está acompañada por un adulto, quien supervisa todos los papeles que tiene que firmar. Su asistenta está con ella las 24 horas del día e incluso duermen en la misma habitación. “Va con ella a las audiciones y a la pasarela”, asegura.












