MODA

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Esta pieza de la marca ha conseguido alzarse como un icono imperecedero

Prada lanzará a su manera la colección Crucero en Milán, en el Osservatorio de la Fundación Prada. Mientras que otras firmas como Chanel, Dior o Louis Vuitton apuestan por el “cuanto más grande, mejor” en sus desfiles Resort, la casa italiana liderada por Miuccia Prada se ha retirado parcialmente de dicha temporada de aspiración vacacional y ha decidido incluir apenas unos cuantos looks dentro de su colección de primavera de hombre, cuyo desfile se celebrará en junio.

Pero esto no significa que la señora Prada haya acabado con su vertiente viajera. De hecho, la firma fue en sus comienzos una empresa dedicada a los artículos de viaje y las maletas de piel, y así se refleja en muchos de los trabajos de la diseñadora, que parten de la idea de la vida errante: como por ejemplo su mujer “vagabunda” del otoño de 2016 o la colección de hombre de primavera 2017, caballeros “atados” con tiras de mochila que emprendían su particular viaje a ninguna parte. La mochila es en sí misma un claro símbolo de la historia de Prada. Refleja la sensibilidad nómada y exploradora de la creativa, pero además, su agudeza a la hora de apreciar la importancia de lo utilitario en la moda.

En 1984 la gente se volvió loca cuando Prada lanzó su primera y auténtica mochila de nylon. Su rotundo éxito de ventas fue inesperado, y exagerado quizá para una simple mochila de tela. Con su logo triangular como único adorno, consiguió que los amantes de las marcas se replantearan su idilio con los bolsos de Hermès o el acolchado Doble C de Chanel. Tal y como declaró Miuccia a The New Yorker en una entrevista en 1990: “Mi objetivo es siempre combinar la fabricación industrial con el patrimonio histórico, caracterizado por su tradición artesanal”. Pero nadie se imaginaba que tales pretensiones cupieran en una mochila.

A día de hoy, la mochila de Prada está tan cotizada como lo estaba a finales de los años 80 y principios de los 90. Engloba todo lo bueno: sencilla, duradera, útil, estilosa, sofisticada, versátil. Por definición, es un bolso de viaje; pero en espíritu es un tótem de estilo. El cool imperecedero de la mochila de Prada me ha enseñado la verdadera conjunción entre lo moderno y lo útil y, a su vez, lo it que puede llegar a ser un bolso.