Sí, ya estamos en septiembre, pero aún es verano, aunque a veces se nos olvida. Porque ya estamos deseando empezar a comprar botines y abrigos (porque es la mejor época para hacerlo), mientras suspiramos al volver a mirar nuestras fotos de las vacaciones.
Porque estos días ha estado lloviendo, sí, pero si tienes la suerte de vivir cerca del mar aún quedan días de playa para absorber (con protección, siempre) los últimos rayos de sol antes de que bajen las temperaturas.
Porque los meses de frío se hacen largos y, aunque nos estemos poniendo al día con las tendencias de la próxima temporada, en realidad no tenemos ganas de ponernos calcetines.
Por todas estas razones nos hemos vuelto a enamorar de un bikini, aunque ya no entre en nuestros planes añadir uno más a nuestra colección.












