Después de decir “no” en dos ocasiones, Moisés Peñaloza finalmente aceptó entrar a La casa de los famosos México, sin estrategia y sin pensar en hacer grandes revelaciones, pero sí para compartir sus vivencias.
Aunque asegura que llegará dispuesto a mostrarse tal como es, reconoce que existen aspectos de su vida privada que prefiere mantener fuera de las cámaras, incluyendo episodios que tienen que ver con relaciones sentimentales pasadas. “Realmente voy a ser yo. Obviamente habrá cosas personales que no se tocarán, cosas de mi privacidad, de mi familia; habrá otras que sí podré contar”, asegura.
El lado desconocido
Más allá de la convivencia, el actor considera que el programa será una oportunidad para que el público conozca facetas poco exploradas de su historia, lejos de la imagen que ha construido en televisión. “Quiero que la gente sepa qué estudié, dónde estudié, qué me pasó, si me han metido preso, si me he operado, me he caído, con quién anduve... Quiero contar mis vivencias”, aseguró.
Pero a diferencia de otros participantes, Peñaloza asegura que llega sin una estrategia definida y tampoco con la idea de que el reality determine su carrera. Para él, el programa representa un proyecto más en su carrera. “Yo voy con esa mentalidad, que es un juego, otro proyecto, porque muchos echan toda la carne al asador y parece que será el último proyecto de sus vidas”, comentó. “No se nos debe olvidar que hay un mundo afuera, que tenemos familia, fans y gente que incluso se hace daño por defender a su favorito. Hay que procurar que esto no se nos salga de las manos”, señaló.












