En un momento clave de su trayectoria como escritora, Mónica Lavín presenta simultáneamente dos obras que dialogan entre sí: la novela La ausencia, publicada por Editorial Planeta, y el proyecto sonoro Capítulo 1, producido por Everand, donde revisa el origen de su vocación y amor por las letras.
En entrevista, la escritora mexicana reflexiona sobre el miedo a perder el impulso creativo, la relación entre memoria y escritura, y la manera en que ambos proyectos surgieron, casi misteriosamente, en sincronía.
Presentación
Será en la FIL Guadalajara 2025 donde Mónica Lavín tendrá una doble participación. Su novela La ausencia será presentada el lunes 1 de diciembre a las 17:30 horas, mientras que el audiolibro Capítulo 1, se dará a conocer el miércoles 3 de diciembre a las 17:00 horas. Dos encuentros que acercarán al público a su obra desde distintos formatos.
Temores
La historia de La ausencia surge, de un temor íntimo de Lavín: la posibilidad de dejar de sentir la conexión necesaria para iniciar una historia. Esta novela, explica, “juega con el mecanismo de la escritura misma” y se pregunta qué pasa cuando una escritora, ya con una trayectoria sólida, se encuentra incapaz de sentarse a escribir.
“Más que la ausencia de ideas, es la ausencia de una conexión con una historia poderosa. Mi terror es que un día no esté esa pasión que te hace aceptar el incierto camino de escribir. Cada novela es un reto distinto, nunca sabes cómo vas a salir de él”, comparte.
Influencias
La protagonista de La ausencia es una escritora de más de 60 años que no logra encontrar el cauce para una nueva novela. En ese sentido, Mónica Lavín quería explorar no solo el bloqueo creativo, sino la estructura misma del artificio literario, con elementos como la ficción frente a la realidad, el desplazamiento en el tiempo y la posibilidad de visitar otras vidas creativas.
Por eso, la novela se abre a dos tiempos narrativos y a un intercambio con autoras que formaron parte del desarrollo literario de Lavín: Eudora Welty, Carson McCullers y Katherine Anne Porter. Son presencias que la acompañaron desde antes de ser escritora profesional.












