Montserrat Oliver no es de las celebridades que aspiran a algún cargo político. No porque no se le haya presentado la oportunidad sino porque no le gusta lo que hay alrededor de eso. “Sí me lo han ofrecido, me ofrecieron una vez ser delegada de la Miguel Hidalgo porque ahí vivo y dije ‘ay, no, yo no me voy a meter en este lío’, porque qué horror, si de por sí ya uno tiene gente que te quiere y que no te quiere y te mete cizaña…”, dice.
“Me encantaría estar por un lado para poder ayudar y hacer cosas que valgan la pena, si tuviera la oportunidad y el poder, pero a la vez qué horror estar con tanta gente que quiere tu cargo, enemigos. Sería muy desgastante. No, prefiero estar en paz”, reitera.
La conductora prefiere hacer desde su trinchera lo que esté a su alcance y es que comparte que de por sí como figura pública ha sido muy difícil lidiar con gente metiéndose en su vida. “Sabemos que al volverte persona pública pagas un precio y a lo mejor uno está dispuesto a pagarlo pero luego también que le afecte a tu familia, como que ahí no venía en el contrato”, añadió.
“Desafortunadamente hay prensa que a lo mejor, por las redes sociales, no les queda mucho como primicia, y dependiendo de la entrevista que sea, se van por otros lados y ponen, para que atraiga —que los comprendo—, un tema del cual ni siquiera hablamos”, lamenta.











