Mucho público no da éxito a un museo

La especialista analizó el caso de la exposición de Yayoi Kusama, que fue vista por miles de personas. Agencias
La especialista analizó el caso de la exposición de Yayoi Kusama, que fue vista por miles de personas. Agencias

“Asistieron 300 mil o 400 mil personas a la exposición ‘Obsesión Infinita’, de Yayoi Kusama, en el Museo Tamayo. Puede parecer que la exposición fue muy exitosa porque hubo mucho público, cuando en realidad pasaron fenómenos como tomarte una ‘selfie’ en una improvisada instalación afuera del museo. Eso en realidad no significó nada en términos de que las personas tengan una experiencia estética o una relación sensorial e intelectual con la obra”, comenta Pilar Ortega, secretaria técnica de la Dirección General de Artes Visuales de la UNAM, con motivo del Décimo Encuentro del Programa Nacional de Interpretación (PNI) que lleva por título Investigación de públicos y evaluación del museo.

La secretaria técnica añade que la importancia del encuentro radica en discutir metodologías y agendas específicas entre asistentes, especialistas y personas encargadas de públicos en museos de arte, ciencia, antropología e historia, entre otros.

“Cada museo tiene sus particularidades y sus públicos asiduos, pero lo que buscamos en el encuentro es discutir quién es ese público, cómo son, qué necesitan; no solo en el contexto del museo, sino en una perspectiva del derecho a la cultura, donde se piensen las necesidades del visitante más allá de tener una fila enorme”, dice.

El éxito de la relación entre el museo y su público no solo se debe medir cuantitativamente, es decir, contando el número de personas que ingresan, sino cualitativamente, analizando lo que la gente experimenta en los recintos. Sin embargo, la necesidad de tener grandes cantidades de público radica en que a mayor número de visitantes, mayor presupuesto estatal otorgado.

Otro problema que se dialogará es quién está a cargo de hacer las mediciones de público y las encuestas. Por un lado, los policías son quienes se encargan de contar al número de personas que ingresan a los museos, por otro, la medición es realizada por empresas de mercadotecnia que no están especializadas en cultura.