Brad William Henke, querido actor de la serie Orange is the new black y Lost falleció a los 56 años, de acuerdo con información publicada por su agente y su representante.
“Brad Henke era un hombre increíblemente amable y de energía alegre. Un actor con mucho talento, le encantaba formar parte de esta comunidad y nosotros le devolvíamos el cariño”, publicó su representante, Matt DelPiano, en un comunicado oficial, en el que además aprovechó para extender sus condolencias a la familia. “Nuestros pensamientos están con su esposa y su familia”, agregó.
Hasta ahora, ni la familia ni DelPiano han revelado las causas de la muerte; sin embargo, en un comunicado para CNN, el representante de Henke reveló que “murió pacíficamente mientras dormía”. Brad falleció el pasado 29 de noviembre, pero a petición de la familia, la noticia se dio a conocer hace apenas unos días.
Antes de descubrir su vocación por la actuación, Henke se desarrolló como atleta profesional, incluso fue reclutado por los Gigantes de NY. Sin embargo, las lesiones que sufrió en el campo lo llevaron a retirarse en 1994, por lo que se mudó hasta Los Ángeles para probar suerte como entrenador. La vida, en cambio, le tenía preparada otra cosa.
Henke hizo su primera aparición en una cámara cuando después de asistir a un casting para un anuncio donde solicitaban “tipos grandes”; el resto fue historia. Participó en una decena de series para la televisión como ER, Silk Stalkings, Lost, Dexter y NCIS.
Pero fue su personaje más entrañable fue el Desi Piscatella, un oficial gay en la exitosa serie de Netflix Orange is the new black, mismo que le valió un premio SAG. Además, apareció en más de 40 películas como Space Jam; Me and you and everyone we know y Choke.











