La artista vanguardista japonesa Yayoi Kusama, famosa por sus coloridas esculturas e instalaciones cubiertas de lunares, falleció a los 97 años.
Kusama, que vivió voluntariamente en un hospital psiquiátrico durante décadas, era conocida por su peluca roja brillante y sus creaciones gigantescas y extravagantes.
Sus exposiciones atrajeron a grandes multitudes en todo el mundo, y sus vibrantes obras alcanzaron algunos de los precios más altos jamás pagados por una artista femenina.
Un comunicado de su compañía anunció: “A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por completo a la creación artística, Kusama desarrolló una carrera aclamada internacionalmente como artista vanguardista pionera, cuya práctica creativa abarcó las artes visuales, la performance, la narrativa y la poesía”.
En el comunicado, la compañía añadió: “Siguió pintando hasta sus últimos días sin soltar jamás el pincel y continuó explorando el amor eterno y el alma eterna,. Llevaremos adelante los deseos de Kusama y, a través del arte, continuaremos brindando esperanza y fortaleza para el futuro a personas de todo el mundo”.
Kusama se convirtió en una de las artistas más reconocidas del mundo y en un ícono cultural global cuando tenía entre 80 y 90 años, después de haber sido prácticamente ignorada durante décadas.












