"Sara Regalado * CP. Un talento nato que los ha llevado a colorear espacios abiertos, a dar vida y movimiento a lugares abandonados y a insertar algunos personajes en lugares deshabitados es lo que llevan en las manos y en su imaginación los artistas urbanos Rabia, de Campeche, y Fortze, del Estado de México.
Y es esa imaginería la que plasmaron en la Casa Azul, en una intervención a la que decidieron llamar ""Deliciosa melodía cosmoesquizoide"". Fue esta galería de street art, coordinada por el artista Hugo Huitzi, la que brindó el espacio para que en sus muros se contara una historia, se narrara un viaje por diferentes paisajes, que al mismo tiempo remite a diversos estados de ánimo.
Trabajo en equipo
Bajo las técnicas del acrílico, el aerosol y la crayola, Rabia y Fortze combinaron su ingenio y su talento en esta exposición, aunque no es la primera vez que trabajan juntos. ""Yo estuve enfocada en los fondos y en los detalles y Fortze incorporó sus personajes. Creo que nuestros estilos se llevan muy bien; todos los elementos, tanto los de él como los míos, se van uniendo en una misma historia"", comentó la artista Rabia, quien añadió que sus lugares preferidos para intervenir son aquellos viejos, abandonados o escondidos. ""En Tehuantepec, Oaxaca, intervine un puente muy grande. Eran unas estructuras enormes que trabajé con rodillos. Fue una experiencia grandiosa, también disfrutas que la gente que está ahí en el río lavando su ropa o los policías que pasan no te molestan, te dejan hacer tu trabajo sin problema"", refirió.
Garantía de permanencia
Aunque muchas veces el street art es efímero, pues en ocasiones una obra puede ser tapada por otra en un solo día, en este sentido, Huitzi garantizó que la pieza realizada por Fortze y Rabia permanecería en la Casa Azul durante tres meses, tiempo en que la gente tendrá la oportunidad de llenar sus pupilas de colores y líneas.
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