Se anunció en la página número 10 de la sección Cultura de este periódico el día lunes la elaboración de una pintura cuyo autor pretendía entregarla al papa Francisco durante alguno de los múltiples actos en su visita al estado de Chiapas, pero al final no fue posible.
Fue el creador de la obra, Julio Alegría, quien con gran devoción planeaba entregar un cuadro titulado papa Francisco y la Virgen de Guadalupe, un óleo de 50 por 70 centímetros, pero que nunca llegó a manos del pontífice, según indicó el artista a través de la red social Facebook.
Y es que el máximo jerarca de la Iglesia católica sorprendió a todos los chiapanecos con su puntualidad, pues de acuerdo con la información filtrada respecto a los horarios, no hubo ni un solo retraso.
La visita del papa Francisco fue un encuentro multicultural. Desde su llegada al aeropuerto Ángel Albino Corzo fue recibido por un grupo de niños que interpretaron piezas musicales de marimba. Además, recibió el bastón de mando que le entregaron los zoques por ser él quien dirige la Iglesia católica.
Asimismo, en cuanto llegó a San Cristóbal, un mariachi integrado por indígenas le dio la bienvenida, minutos antes de que comenzará la misa que oficiaría en el Centro Deportivo Municipal.
Durante su encuentro con las distintas etnias del estado, fueron leídos fragmentos de la misa en distintas lenguas de Chiapas, como tseltal y tsotsil, y posteriormente su santidad recibió las Biblias en lenguas indígenas.
Al finalizar este misa el papa recorrió algunos kilómetros de las calles de San Cristóbal de las Casas, basado por el teatro Hermanos Domínguez, el parque central, los Arcos cerca de la plaza central y finalmente llegó a la Catedral de Santo Domingo.
Minutos antes de que abordara el helicóptero que lo trasladaría a Tuxtla, el distinguido visitante salió de la Curia Episcopal para dirigirse a la catedral, donde pasó un momento ante el sepulcro del obispo Samuel Ruiz García, defensor de los derechos de los indígenas.
De regreso en esta ciudad capital el jerarca pasó por lugares muy conocidos como el Teatro de la Ciudad, la Catedral de San Marcos, el parque central entre otros sitios emblemáticos que abarcó su recorrido.
Antes de partir, en el aeropuerto fue despedido por una marimba ejecutada por músicos y maestros del estado de Chiapas.












