El director Ejecutivo de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), Roberto Mejía, falleció a consecuencia del covid-19. Entre sus últimos trabajos se encontraba la elaboración de protocolos sanitarios para un regreso seguro de los músicos de la agrupación.
El pasado 15 de agosto, su esposa, Leticia Vázquez publicó en Facebook que el gestor cultural se reportaba como grave-estable. Sin embargo días después informó: “Lamentablemente, mi esposo, Miguel Roberto Mejía Murillo, hizo su reencuentro con Dios. De parte de mi familia y sobre todo de él, queremos agradecer a cada una de las personas que estuvieron preocupadas por su estado de salud y recuperación”.
Desde 2015 era director ejecutivo de la Filarmónica de la Ciudad de México. Hace unas semanas conversó acerca de las medidas que estaban preparando para el regreso a los escenarios de la Filarmónica de la Ciudad de México, pues era uno de los responsables de los protocolos. “La situación es muy complicada y la responsabilidad es muy grande, si de por sí la situación será complicada con los músicos, lo será más si tenemos público”, dijo el pasado 30 de junio.
La OFCM tiene 90 integrantes y Mejía Murillo calculaba que más de 60 % se considera como población de riesgo, un tema que, decía, le preocupaba mucho, así como observar las calles con personas que no acataban las medidas sanitarias. “La mayoría de nuestros músicos son mayores de 60 años, además, algunos tienen algunas comorbilidades, así que estamos analizando la situación, necesitamos todos los cuidados”, indicó.
“En el papel, las cosas son de una manera, pero en la realidad, las cosas son muy distintas. Estamos en semáforo naranja y se supone que aún debemos estar en casa, pero ya la gente anda en las calles, como si nada, sin cubrebocas, sin distancia, en aglomeraciones, las cosas son muy complicadas. Por fortuna, en nuestra orquesta está en saldo blanco”, comentó entonces.
En las próximas semanas informarán sobre quién será el responsable operativo de la agrupación.












