Museo de Guadalajara, en restauración

Aunque no se tiene una fecha aproximada de cuándo el Museo Regional de Guadalajara terminará la restauración de la totalidad de su acervo arqueológico, paleontológico, etnográfico, pictórico e histórico, que suma 32 mil piezas, Karla Jáuregui, responsable del departamento de restauración del recinto, en entrevista con El Informador detalla los avances que este proyecto tiene en marcha desde 2018, siendo el centenario que el espacio celebró ese año, uno de los principales motivantes.

Karla Jáuregui comenta que a partir del diagnóstico hecho a las diversas colecciones del museo en conjunto con la académica y restauradora Luisa Straulino Mainou, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), también se han enfocado, por ejemplo, en corregir restauraciones pasadas que se hicieron con los conocimientos de la época en que se realizaron, y así avanzar por etapas con diversos grupos de piezas.

“El año pasado se intervinieron 13 piezas y este año se van a intervenir otras cinco o seis piezas. La idea es cada año ir avanzando tanto en la conservación como en la investigación. En la investigación está el arqueólogo Daniel Cancino, quien es el curador de la colección de paleontología del museo”, indica Karla Jáuregui, y añade que la primera etapa se destinó a revisar y contrastar las fichas de registro que se tienen en el inventario contra los objetos que se tienen en el recinto.

“Fue para revisar su estado de conservación, porque vamos conforme al inventario, como se fue registrando en su momento desde los años 70, porque estas colecciones se han reunido a partir de donaciones, colecciones privadas de investigadores, de hallazgos, todo eso se va agrupando e inventariando”, recalca sobre este proceso en el que se corrobora que las clasificaciones e información de cada pieza correspondan al tipo de hueso, material, espécimen, contexto o fecha, entre otros factores.

“En los 70 se hizo una gran intervención y muchas piezas fueron intervenidas con los métodos y materiales de ese momento, que son bastante invasivos. Lo que ha sumado al trabajo es la corrección de muchas de estas intervenciones, que ahora sean más respetuosas, con materiales más compatibles, porque muchas de estas piezas están llenas de resinas y estas resinas ya caducaron, por eso muchas piezas se veían en mal estado de conservación por los materiales que se utilizaron en su momento”, expuso.

Jáuregui destaca que ante el cierre que el museo tuvo por la pandemia de covid-19 en 2020, el equipo de restauración del recinto aprovechó para ampliar las jornadas de trabajo en el diagnóstico, investigación, clasificación y restauración progresiva de las piezas.