Reza el dicho que quien no conoce la Alhóndiga de Granaditas, no conoce México; y no falta razón a la sabiduría popular considerando que el 18 de septiembre de 1810 aquí tuvo lugar la primera batalla por la independencia de la entonces Nueva España.
A partir de ese hecho, quizá este espacio no había tenido función más digna que la que cumple desde hace 60 años: ser la sede del Museo Regional de Guanajuato.
De acuerdo con el INAH, esta institución conmemorará las seis décadas del recinto museístico a través de una exposición que, entre otros aspectos, destaca su valor arquitectónico, inscrito en los patrones neoclásicos de fines del siglo XVIII, y su evolución histórica a lo largo de poco más de dos siglos, pues su construcción concluyó en 1809.
En representación de la Secretaria de Cultura Federal, María Cristina García Cepeda y del director general del INAH, el antropólogo Diego Prieto Hernández, los coordinadores nacionales de Centros INAH, y de Museos y Exposiciones, José María Muñoz Bonilla y José Enrique Ortiz Lanz, respectivamente, fueron los encargados de inaugurar las actividades conmemorativas de dicho recinto.
José María Muñoz Bonilla expresó que la Alhóndiga de Granaditas ha sido y seguirá siendo “un símbolo que nos sirve para dar sentido a nuestra gran nación, independientemente de los tiempos que estemos viviendo, prósperos o difíciles”.
Además, indicó, es el único museo cuya recaudación va de manera directa a su operación, un modelo de gestión al cual debe parte de su éxito, aunque su verdadero sostén es el personal del INAH que le da razón de ser a través de la investigación, conservación, preservación y difusión de sus acervos.
Muñoz Bonilla reiteró que el Museo Regional de Guanajuato Alhóndiga de Granaditas “es síntesis de la grandeza de Guanajuato y de México. Lo fue en la época virreinal gracias a su rica minería y como granero de la Nueva España, y ahora como lugar donde resurge la memoria de nuestra independencia nacional”.












