El Museo Tamayo, después de estar meses cerrado por mantenimiento, presenta su exposición “Museo abierto”, la cual consiste en un recorrido por sus salas vacías. Esta es la primera vez en la que el recinto abre sus puertas al público sin ninguna intervención museográfica.
Esta oportunidad histórica no durará mucho, tan solo queda octubre para visitar el museo “desnudo”. Después de esto, el Tamayo comenzará el montaje de la muestra de su 40º aniversario, titulada “Más allá de los árboles”.
¿Por qué visitar el Museo Tamayo vacío, sin arte?
Rufino Tamayo comisionó a Abraham Zabludovsky y a Teodoro González de León el diseño de su museo, el cual se construyó entre 1979 y 1981. En el año 2011, el arquitecto González de León diseñó una ampliación. El recinto se caracteriza por sus gruesos muros de concreto, de carácter escultórico que incluso podría ser considerado como una pieza más dentro de la colección.
De acuerdo con el sitio de internet del Museo Tamayo, la composición arquitectónica de este edificio “es un juego de volúmenes ciegos que se repiten en múltiples variaciones”. Los cambios de alturas, los ventanales interiores y las rampas son elementos que se podrán apreciar por esta única ocasión sin la distracción de otras obras de arte.











