Música| historia y recuerdos de Ruffo

"Verónica Huesca * CP. Por la noche del martes, el marimbista Ruffo Tovilla Jiménez presentó su libro ""Para que no se lo lleve el viento"" en la Casa de la Cultura capitalina, un recuerdo de su vida como músico y ejecutante de este instrumento tan tradicional en la entidad, así como la historia del mismo y la de los compositores que este terruno vio nacer.

""Me siento contento con este libro, me llevó dos anos la investigación y escritura del mismo, está escrito de una forma fácil de entender y la historia parte de 1950 hasta el 2001"", dice Tovilla Jiménez, quien con tan sólo diez anos de edad construyó su primera marimba, ""era pequena y rústica, la hice tallando tablitas de cedro y atándolas con un cordel, mi abuelo José María, me ayudó a hacerla"".

Esta obra literaria como su nombre lo indica, está realizada con el afán de dejar en tinta y prosa historias que son importantes en la vida musical de la región, ""a los jóvenes ahora todo se les olvida, este libro es para que recuerden lo que era el ayer, para que tengan conocimiento de sus antecedentes históricos"", agrega el marimbista, nacido en la ribera de Chilpancingo, en una finca ubicada en el municipio de Copainalá.

También se le rinde un homenaje a sus companeros de oficio como David Solís, Francisco Santiago Borráz, Ricardo Solís, Gustavo Ruiz 'El conejito', Reynol Pena y Zeferino Nandayapa; y recuerda a los diferentes conjuntos en que participó y por qué no, también a los que llegó a ver y escuchar como ""Los hermanos Gómez"", ""La poli"" del maestro Rica, ""Seguridad pública"" de los maestros Sol y Sarmiento, ""La marimba de Chalupón"" y la ""Marimba Tuxtla"", de la que fue director por más de veinte anos.

""Es un recuerdo de amigos entranables, la mayoría ya se fueron, algunos pocos quedamos, es un libro lleno de nostalgias"", dice Ruffo quien también es compositor de temas bajo el género de boleros, bossa nova y valses como ""Tecpatán"", ""El son de papá Chelito"" dedicada a su abuelo, ""Nandiumé"", ""Luna llena en Copainalá y ""El copainalteco"", entre otras.

Hoy, el escritor cuenta que en su experiencia ""quien nació marimbista muere marimbista, uno se casa con ella, no hay más"", acotó el músico.

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