Musicalizan poemas de amor y desamor

Musicalizan poemas de amor y desamor

Parte de los poemas que integran el libro A la vuelta del silencio, de Víctor Hugo López Cancino, fueron grabados en un disco bajo la producción de Saúl Trejo de Producciones Sapeto.

Los audios que conforman el disco se escucharon en el Museo del Café, en un evento que contó con la presencia de varios amigos y conocidos del poeta, quien fue presidente de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos.

Al escuchar los versos de “Te amaré” y “Quisiera robarme la luna”, Saúl Trejo expuso que la poética de Victor Hugo tiene algo particular que permite transmitir los sentimientos con los que el autor plasma sus creaciones literarias. Mencionó que este disco es una manera de hacer inmortal la poesía, porque esta queda registrada y será escuchada por los nietos de los que participaron en la producción.

Quienes prestaron su voz para grabar el material fueron Emiliano Rodríguez, con los poemas “Demente por amor” y “No me despiertes”, seguido de José Luis Valente con “A solas” y “Agoniza”, y Lili Espinosa con “Decídete”, “En tu memoria” y “En la brisa de tus ojos”.

También está la voz de Lorena Esteban para “Se ha ido el amor” e “Invisible para amarnos”; Lupita Gómez con “A la vuelta del silencio”, “Donde muere el alma”, y Marlene López con “No tengo argumento” y “Tristeza”.

Quienes cerraron la noche fueron Saúl Trejo con “Soy un soñador”, “Aquí estoy” y “Si envejecemos juntos”, y Víctor Hugo López con “Aún te recuerdo”, “Locura” y “Nadie me advirtió”.

En su participación, el autor de A la vuelta del silencio dijo que esa era una noche muy especial, porque cada que nace un hijo literario siempre le reboza el corazón y el alma.

Adelantó que ya están preparando un material similar a este, por lo que pronto esperan dar más noticias sobre si se concreta el proyecto en el que estarán colaborando nuevas voces.

Destacó que el poemario editado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas en la colección Alas del Sueño surgió como una premonición, como un presagio a lo que iba a ser su vida, en la que se reflejan sus circunstancias, sus temores y sus miedos.

El autor argumenta que la poesía salva y que es una catarsis y funciona como un salvavidas que entra en acción cuando todo parece ir a la deriva, sobre todo en los momentos de soledad, miedo, enfermedad y otros problemas.