Seleccionada mediante un proceso dirigido a músicos latinoamericanos, Lidia Verónica de la Cruz Juárez, egresada y docente de la Facultad de Música de la Unicach, forma parte de una orquesta internacional que reúne a intérpretes de distintas nacionalidades y desarrolla sus actividades en Japón, en una experiencia que combina formación musical, intercambio cultural y presentaciones artísticas.
El proyecto, organizado por la Fundación Orquestal Siman (Siman Orchestral Foundation, Simanof), se desarrolla del 3 al 12 de agosto en distintas ciudades de Japón, entre ellas Tokio, Kioto y Osaka. En esta edición participan músicos de México, Japón, Colombia, Venezuela, Argentina y Estados Unidos, quienes forman parte de actividades de formación, preparación artística, conciertos e intercambio cultural.
Durante la gira, la violinista forma parte de diversas actividades y presentaciones en las que se interpretan obras de compositores como Piotr Ilich Tchaikovsky y Arturo Márquez, además de repertorio latinoamericano representativo de Colombia y Venezuela.
Sensaciones
“Fue una experiencia bastante enriquecedora, sobre todo porque pudimos compartir con músicos de Japón, Colombia, Argentina, Estados Unidos, Venezuela y México; intercambiamos música, lenguaje y el gusto por tocar en el escenario”, relató.
Esto también le ha permitido acercarse a diversos aspectos de la cultura japonesa que considera significativos para su desarrollo personal y profesional, particularmente la disciplina, el respeto y la educación.
“La cultura del respeto y la disciplina es bastante notoria, la cual puedes percibir fácilmente en Japón. La limpieza y la educación son cosas que, sin duda, me llevo con mucho cariño y aprendizaje”, compartió.
Además del intercambio artístico, su participación en esta gira representa una oportunidad para fortalecer vínculos con músicos de diferentes países y ampliar las posibilidades de colaboración profesional en el ámbito orquestal.
Para De la Cruz Juárez, acceder a escenarios internacionales es resultado de un proceso que requiere preparación, esfuerzo y paciencia. “Es un camino que se labra con mucho esfuerzo y paciencia, sobre todo teniendo la apertura para convivir con más músicos, establecer contactos y salir a otros lugares”, expresó.












