Na Bolom opera bajo las medidas de sanidad

Na Bolom opera bajo las medidas de sanidad

El Museo Na Bolom de San Cristóbal de las Casas está funcionando bajo las medidas de sanidad recomendadas por la Secretaría de Salud, con la finalidad de que sea un lugar seguro para el público.

En entrevista con Iván Torres Fonseca, encargado del recinto que se encuentra en la avenida Vicente Guerrero número 33, barrio El Cerrillo, explicó que volvieron a abrir en septiembre del 2020, luego de que en marzo de ese mismo año tuvieron que suspender actividades por la pandemia de covid-19.

Para la reapertura del espacio —también conocido como La Casa del Jaguar— adoptaron varias medidas de bioseguridad, tales como guardar dos metros de distancia entre una persona y otra, la sanitización tanto en la entrada principal como en la tienda donde se adquiere el boleto de ingreso, y el uso obligatorio de gel antibacterial y cubrebocas para los visitantes.

Los interesados en conocer la casa que habitaron Frans Blom y Trudi Duby pueden hacerlo de lunes a domingo, de 9:00 a 19:00 horas, con un costo de 60 pesos por persona, o 30 pesos si son maestros, estudiantes o si cuentan con credencial del Inapan. Niños menores de 12 años no pagan.

Fonseca refirió que ahí encontrarán una casa grande y pintoresca, que además es una de las primeras casas habitación de estilo neoclásico que se erigieron en San Cristóbal, ya que su construcción data del año 1821. Destacó que cuentan con una sala dedicada a la Selva Lacandona, donde hay cientos de artículos únicos en su tipo que fueron recolectados por los creadores del museo, así como objetos que los lacandones donaron para su conservación.

Entre sus grandes atractivos se encuentran también las salas dedicadas a los fundadores. En el sitio enfocado en Frans Blom están todos los aportes que hizo al estado en rubros como la arqueología y la cartografía; mientras que en el de Gertrude Duby se puede apreciar su recamara, que fue recientemente rehabilitada, junto a una serie de documentos de que dan una idea de su activismo social.

Otros espacios que están abiertos al público son La Capilla, donde se exhiben pinturas del siglo XVIII al siglo XIX, y una biblioteca pública. El encargado recordó que los ocho meses que permaneció cerrado el recinto fueron muy complicados, porque este sobrevive gracias a las donaciones que se hacen efectivas con el ingreso de los visitantes, por lo que tuvieron que recurrir a las personas que han dejado sus datos para apoyar el lugar cuando este lo requiera.

Refirió que, luego de varios meses de la reapertura del Museo Na Bolom, la afluencia ha sido menor a la registrada antes de la pandemia y por ello aún resulta difícil la manutención del mismo.