Nadie nos va a extrañar hace examen

Nadie nos va a extrañar hace examen

Dicen que la realidad siempre supera a la ficción. Y pocas veces esa frase había sonado tan vigente como ahora, con Nadie nos va a extrañar.

La serie, sigue a un grupo de preparatorianos que hacen negocio vendiendo tareas y respuestas de las materias más difíciles, trama que hoy recuerda la polémica por los exámenes de admisión de la UNAM, cuyos resultados están bajo sospecha por un presunto fraude. “Tenoch (uno de los protagonistas) tendría mucho dinero ahorita si se dedicara a vender exámenes”, bromea el actor Virgilio Delgado. “Ya en serio, eso está muy feo y deberían hacerlo nuevamente presencial, porque no puedes confiar al cien por ciento al realizarlo en línea habiendo tantas tecnologías. Por eso, arriba los 90”, añade en entrevista.

Desde 2024, tanto él como sus compañeros Macarena Oz, Camila Calónico y Nicolás Haza, han dado vida a Tenoch, Daniela, Marifer y Alex, estudiantes de preparatoria en los 90 que forjan una fuerte amistad a partir de que inician un lucrativo negocio en su escuela: la venta a sus compañeros de tareas y exámenes.

Al mismo tiempo, lidian con asuntos del amor, la pérdida de un ser querido, el bullying y la aceptación, tramas a la que dan continuidad en la segunda temporada, la cual se estrenará el 7 de agosto por Prime Video. “Lo bonito de esto es que son los 90 pero en México. No es como la típica serie de preparatoria gringa, donde comes hot dogs en la cafetería, sino que tiene esta alma mexicana que hace que mucha gente se pueda identificar con ella. Recrear esto en nuestro país nos hizo pasarla muy bien, con detalles muy nuestros”, refiere.

“Una de las cosas que se ven reflejadas en esta trama es el contexto social y los prejuicios de la época, como es el caso del personaje de Alex, interpretado por Nicolás Haza, quien aún no se decide a asumir abiertamente su homosexualidad”, detalla. “Todavía existen círculos muy conservadores, en los que se siente como si aún fueran los 90 en cuanto a hablar de sexualidad, qué fuerte que siga siendo un poco así”.

Rivales a la vista

A esa dinámica se sumarán nuevos personajes que pondrán en riesgo el negocio de estos “microempresarios” del conocimiento. Con intereses propios y dispuestos a quedarse con el control de la preparatoria, los recién llegados detonarán una auténtica guerra por el territorio escolar, elevando la tensión y los conflictos entre los estudiantes.

“A nosotros nos tocó estar en el casting de estos nuevos personajes, un proceso de selección es muy fuerte pero también muy divertido. La historia se pone buena, porque van a ver batallas de pandillas por el territorio de la escuela”, expresó Virgilio.