Ocho nominaciones al Globo de Oro, un tercio del tráfico de internet, un catálogo que cada vez luce más actualizado y una maquinaria de producciones originales parecen no ser suficientes para Netflix.
Impulsado por el que quizá haya sido el mejor de sus años, el gigante del streaming afila las uñas para vivir un 2016 que se antoja de ensueño y que nuevamente romperá con los paradigmas establecidos en la industria audiovisual.
Actualmente está por llegar a los 60 millones de suscriptores en el mundo.












