La tercera eliminada del reality La casa de los famosos 3 fue la actriz Nicole Chávez, hija del boxeador Julio César Chávez, quien perdió contra Patricia Navidad, Pepe Gámez y Aristeo Cázares, quienes también estaban nominados.
Esta bailarina, quien llegó a participar en Pequeños gigantes, admitió que le gusta el chisme y ella no tuvo la culpa de que sus demás compañeros le confesaran situaciones que la joven de 24 años después platicó a otras personas.
Al estar en el exterior pudo observar algunas opiniones que tienen los inquilinos de ella y aunque en general admite todo lo que expresaron, en algunos casos sí se sorprendió.
“Claro que me gusta chismear, ahí los que caían y me contaban las cosas para yo irlas a contar a mi cuarto, mal ellos, no yo, pero todo lo que dijeron sí lo soy y bien orgullosa, entonces nada me afecta, para mí nada es personal”, señaló.
También consideró que tuvo en su contra haber nacido en “cuna de oro”, pues a veces decía que a ella no le hacía falta dinero, sin embargo, quiso ser totalmente sincera y no usar doble máscara para caerle bien a los demás.
“Quizá me jugó un poco en contra, pero yo a esa casa entré queriendo ser yo, yo no quería que los 200 mil dólares (que hay de premio para quien gane) cambiaran mi forma de ser, nunca vi que ese fuera el objetivo. Me ha costado tanto estar orgullosa de mí, de mi familia, que no quiero perder la línea, yo sé que dentro hay personas que necesitan ese dinero para cumplir muchos sueños y eso a lo mejor los hace cambiar, ser un poco incongruentes y no era mi destino”, declaró.
Aunque no le gustaba lavar los platos, lo que sí hacía, dijo, era hacer reír a mucha gente, y con ese sentimiento se quedó. La madurez a ratos hacía que hiciera cosas de las que se arrepentía y comentó que su poca experiencia le jugaba un poco chueco en el manejo de sus emociones.
“Arturo (Carmona) me dio un consejo increíble que lo llevo en mi corazón. Me dijo que no adelantara el reloj de mi vida. Entonces, creo que con el paso del tiempo y de las experiencias voy a tener un mejor control de mis emociones. Pero ¿arrepentirme? La verdad, nada”, agregó.











