Nos trasladamos hasta la colonia Las Palmas de esta ciudad, ya que por las redes sociales habían indicado que lo que pasa en el interior de la casa 118 de la avenida Cecilio del Valle, entre Palma China y bulevar Chicoasén, es algo grave.
A las 20:00 horas se reporta un movimiento inusual en esa zona. Quienes quieren ingresar al domicilio tienen que comprar unas pastillas de menta, y quienes lo logran, tienen que cruzar un pasillo lúgubre; personas con mascarillas apoyan en el trayecto, se pasa por unos tendederos con ropas aún tendidas y al llegar a la segunda puerta, casi al salir de la habitación, vuelven a advertir: “Lo que pasa ahí dentro es algo muy fuerte”.
Ya en el lugar, bajo la oscuridad de la noche, al fin comienzan movimientos: un político hace su arribo y da su discurso, que es fuertemente aplaudido por sus secuaces. Pregona que todo va a cambiar y que entregará a los niños cajas para bolear zapatos y cajas para vender golosinas, con la finalidad de promover la economía en todos los sectores de población.
Un periodista lo intercepta y le hace una pregunta: ¿qué opina de las acusaciones que lo vinculan a una red de explotación laboral infantil? Y su respuesta es de lo más errónea. Luego, explota en contra del periodista y lo manda a matar.
Tras esto se desenvuelve la historia que narra la vida de los niños chicleros que forman parte de una red de trabajo y son sometidos a jornadas intensas, de las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche, la mayoría de ellos traídos de comunidades indígenas.
Manuel Jiménez, coordinador de La Nube Roja, señala que la obra presentada se llama Niños de menta o el cártel de los chicleros y forma parte de una tetralogía que empieza a tomar forma, por lo que esta fue solo la primera parte de la historia. Fue el propio Manuel quien, además de actuar en la puesta en escena al lado de Filiberto Noriega y Hugo Saldaña, creó la dramaturgia, haciendo un trabajo de laboratorio a partir de testimonios de niños trabajadores.
El coordinador de dicha agrupación dijo que este montaje que actualmente se presenta trata un tema muy interesante que aqueja nuestros tiempos, pues aborda problemáticas como el trabajo infantil, la migración y la explotación laboral.
Fue la realidad el principal inspirador para que Manuel creara la historia, y afirma que le ha hecho cambiar la forma de masticar un chicle y que eso mismo puede provocar en el espectador al conocer las vidas y anhelos de estos niños que no juegan, tan solo son hombres de trabajo.












