No aceptaba la muerte de Pedro Infante

No aceptaba la muerte de Pedro Infante

Irma Dorantes tardó más de dos décadas en aceptar que Pedro Infante había muerto. Quien fue la última pareja sentimental del ídolo mexicano se mantuvo celosa de sus recuerdos y de su irrepetible historia con el cantante.

Cuando Irna Dorantes conoció a Pedro Infante, ella tenía 13 años y él 33. Fue en una peculiar escena de la película Los tres huastecos, de 1948. Pedro personificaba a un cura, y Dorantes a una adolescente. Irma Dorantes, figura de la Época de Oro, vivió junto al ídolo siete años de experiencias que se guardó solo para ella durante 50 años, y que reveló hasta que sanaron sus heridas.

Junto a Pedro Infante actuó en cintas como También de dolor se canta (1950), Necesito dinero (1951), Ahora soy rico (1952), entre otras. El romance se dio casi sin que Irma Dorantes se diera cuenta; las atenciones y la ternura de Pedro la conquistaron hasta que se casaron el 10 de marzo de 1953.

“Por mi ventana desfilaron todos los cantantes de la época, todos los mariachis, todos los tríos y todos los amigos de Pedro”, contó Irma en entrevista para TV Azteca.

Irma Dorantes habló 56 años después de la muerte de Pedro Infante, quien falleció el 15 de abril de 1957 cuando se desplomó el avión  en el que viajaba de Mérida a la Ciudad de México.

Ese día, Irma se encontraba en la Ciudad de México esperando a Pedro. Seis días antes había dejado de ser su esposa debido a un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que anuló su matrimonio. María Luisa León, exesposa de Pedro, acusó a Infante y a Dorantes de bigamia, por lo que el cantante adelantó su regreso a la capital y viajó en un avión de carga, cuando tenía ya un boleto en un vuelo comercial para tres días después.