No es la metrópoli más grande: el DF

"México * Agencias. Contrario a lo que la mayoría de los chilangos piensa, la Ciudad de México no es ni la más grande ni la más poblada de las metrópolis del orbe. Esto podría indistintamente provocar orgullo o vergüenza, sin embargo, los datos hablan claro. La Avenida de los Insurgentes, que mide cerca de 90 kilómetros de largo, es la segunda después de Sepúlveda Boulevard en Los Ángeles (110 kms), en una ciudad apenas con la mitad de la población que la nuestra.

Tokio, en cambio, tomando en cuenta su área metropolitana que abarca hasta la bahía de Yokohama, tiene cerca de 27 millones de habitantes, alrededor de siete más que el área metropolitana del valle de México. El caso de Japón es único en lo que respecta a las megalópolis modernas. En ese país existe una definición completamente diferente del concepto de conurbación.

De hecho, prácticamente toda la parte central de la isla Honshu está densamente urbanizada. A lo largo de la línea del Shinkansen (tren de alta velocidad), unos 400 kilómetros aproximadamente, desde Tokio hasta Osaka, se puede decir que se trata de una sola gran ciudad.

Prácticamente no hay diferencia entre la morfología urbana de las dos grandes ciudades y otras más pequenas como Nagoya, Kobe o Nara, que se encuentran en la misma zona. El paisaje urbano es invariablemente denso, con rascacielos, vías y autopistas elevadas (a veces hasta cuatro pisos por encima del suelo), anuncios luminosos, etc.

Al viajar por Japón sorprende el estado del paisaje natural. Parecería que la presencia humana no cesa donde quiera que se mire. No existe monte, río, costa o planicie que se conserve intacta. Con tanta gente viviendo en un territorio tan pequeno (127 millones de habitantes), tres cuartas partes son población urbana. Por lo tanto, el uso del suelo es óptimo, pero extremo y desmesurado.

Citando la frase del escritor Alex Kerr (del libro ""Lost Japan""): ""Japón se ha convertido en una inmensa y terrorífica máquina, una excavadora que devasta su propia tierra con dientes de acero. No hay nadie en absoluto que pueda detenerla"".

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