No tenemos pelos en la lengua

Para Los Polinesios, la fama no es sinónimo de falsedad. Los tres “youtubers” aseguran que las nuevas generaciones de talentos no necesitan aparentar frente a su público.

“Estamos muy acostumbrados a ver que una figura pública tiene que cuidar su imagen pero las generaciones de ahora no tenemos esa preocupación porque simplemente somos más reales, no tenemos pelos en la lengua, no tememos a decir un sí o un no, simplemente somos reales, no hay mucha preocupación y la audiencia lo nota”, aseguró Karen Polinesia.

Con 21 millones de seguidores, los tres hermanos tienen uno de los canales líderes en México. Su público es capaz de reproducir uno de sus videos 300 mil veces en las primeras 10 horas, pero de la misma manera reciben críticas, lo cual han aprendido a sobrellevar.

“Siempre va a haber, no eres perfecto para todo el mundo, si le gustáramos a todos entonces todos seríamos iguales, sería un mundo muy aburrido, por eso estamos felices de ser parte de la industria del internet porque hay gustos para todos, quien quiera ser parte de nuestra filosofía adelante”, dijo Leslie.

Como influencers, Karen, Leslie y Rafa quieren transmitir valores como el amor a la familia y la preservación del ambiente. Recientemente, se unieron como embajadores de una organización en favor de los ecosistemas (WWF) para preservar la existencia de animales en extinción que se hallan en México. “Ayudamos al país en lo que podemos y creo que la audiencia aquí en México está muy conectada con nosotros”, afirmó Rafa.

“Nosotros nos despertamos con esa responsabilidad (de influir en las personas) porque los tres creemos qué podemos hacer un cambio y nos nace hacerlo, no es una carga, aunque la responsabilidad no creo que solo tenga que recaer en las personas que hacen algo que influye sino en todo el mundo”, agregó Karen.

Otra tendencia viral en Youtube son los retos que a veces ponen en riesgo la vida de los niños, al respecto, Los Polinesios consideran que no es responsabilidad de los creadores de contenido.