“Notas sobre el fin del mundo”|
una caída que se anuncia

Fabián Rivera. CP. El trabajo literario de René Morales se ha desarrollado de manera subterránea desde hace algunos años. Sobre todo desde su retorno a Chiapas, luego de realizar sus estudios universitarios en el Distrito Federal.
Con un perfil que desea ser polémico –con declaraciones que buscan el oído de la muchedumbre–, fomentado el mito de su origen en cierta ciudad potosina, el poeta, nacido en 1981, actualmente radica en Ocozocoautla de Espinoza y se mantiene tirando “jabs” literarios, a la sombra.
A sus proyectos como escritor se suma la promoción de una editorial independiente, Public Pervert, que ha publicado títulos como “Alebrijo librejo”, de Ameth Rivera y, próximamente, “Memoria de los días”, de Adolfo Ruiseñor.
Juventud y experiencia son los principales estandartes de René, que a través de su editorial ha dado un impulso tanto a noveles autores como a escritores de la vieja escuela.
Public Pervert inició sus peripecias con “Notas sobre el fin del mundo”, poemario que ha recorrido varias ciudades de Chiapas y que será parte de un foro multidisciplinario que se celebrará en el marco de la Feria del Libro del Zócalo 2011.
El poemario, que consta de 35 textos escritos en verso y prosa, es una versión contraria a la del Apocalipsis, ya que en su creación todo se salva.
“El libro habla sobre la esperanza, creo que estamos en un momento histórico donde el arte y la poesía deberían promover la esperanza, de acuerdo a la visión personal de cada individuo”, aclara.
Así pues, por sus páginas desfilan anotaciones, apuntes, lo que otorga al libro un supuesto carácter fragmentario, donde la esperanza parece detenerse ante la catástrofe.
“Auschwitz siete de mayo de 1944 / Josef Mengele baila con Perla Ovitzes / antes de enviarla a la cámara de gas / 30 años después desde una ranchería en Paraguay/ recordaría con una ternura inusitada/ el bien que hizo al salvar a esa familia de enanos/ que le recordaban tanto a su infancia en las calles de Baviera”.
Así pues, desde un remoto escritorio, Morales inicia su búsqueda por las distintas profecías que anuncian el derrumbe de todo aquello que normalmente conocemos. Pero no anuncia una catástrofe universal: el Apocalipsis que sus sueños parecen dictarle es la premoción de su propio fin.