Nunca he intercambiado mi cuerpo

La conductora Rebecca de Alba tiene varios mandamientos de “mujer chingona” que rigen su vida. Entre estos, hay uno por el que, dice, se ha ganado fama de ser “sangrona”, “mamona” o “inalcanzable”, pero es algo que no le pesa en absoluto, segura.

“Para nada es eso, tengo esa imagen porque soy más seria, un poco más tímida. Lo que se me ha criticado, pero al mismo tiempo la gente respeta es que soy demasiado seria o inalcanzable o sangrona, pero me da igual, y sobre todo que nunca he intercambiado mi fabuloso cuerpo, fabulosa simpatía y compañía a cambio de algo que no me gané en el medio. Mi carrera me la he ganado a pulso, como todas”, dijo en la conferencia de prensa del proyecto Los mandamientos de una mujer chingona, que presentó junto a Susana Zabaleta y Adela Micha.