La obra artística Can’t help my self de los artistas chinos Sun Yuan y Peng Yu ha causado una profunda tristeza entre usuarios de redes sociales. Se trata de un brazo robótico común y corriente, el cual se instaló por primera vez como parte de la exposición “Tales of our time” en 2016. Su única misión era contener un líquido hidráulico que se encontraba constantemente filtrándose y que se requería para seguir funcionando, ya que, si llegaba a escaparse demasiado, este dejaría de funcionar.
Cuando el proyecto fue lanzado por primera vez, el robot pasó la mayor parte de su tiempo bailando e interactuando con la gente, por lo que el líquido fue cayéndose poco a poco, pero era recogido por este mismo. Al paso de los años, la cantidad fue aumentando, por lo que era inmanejable, así que se quedó sin líquido en 2019, para volverse completamente inservible.
En redes sociales la historia de esta instalación ha conmovido a internautas, quienes se han identificado con esta obra, y hasta la han comparado con la vida diaria de una persona, como el usuario Nicolás Morales quien escribió: “El líquido hidráulico hace relación a cómo nos matamos tanto mental como físicamente por dinero, solo en un intento por sostener la vida”.












